La noche en que Twitter se convirtió en un chat inteligente
De repente, una obsesión compartida. Una noche-madrugada-mañana charlando, discutiendo, compartiendo temas y señales que nos unen a pesar de la distancia geográfica. Divertido escuchar en conjunto el show de Daniel Blumin en WFMU o saber que fuimos de los primeros en enterarnos del hackeo a la página del Senado (sí, horas antes de que La Jornada o El Universal lo pusieran en sus up-dates).
Discusiones sobre el poder, la represantación y esas cosas que uno habla cuando está sólo frente a la computadora. De ahí a que cayéramos en Derrida o Bolaño fue un sólo paso. La turbolencia: los tuiteos felices, lúdicos, críticos. Lejos de esas poses de cyber gurú trasnochado, del tono fascistoide que se impone en las calificaciones y del mal llamado karma cibernético (en internet la mayoría de la gente NO es lo que escribe sino como quieren que los lean).
Enredados más en el call & response, en el chit-chat de lo cotidiano que nos dibuja como los humanos imperfectos que somos, en el reply que se antoja colaborativo o de interés genuino. Habrá que ver cuanto tiempo nos dura el gusto, twitteriends.
Etiquetas: internet life, twitter
Mayo 11, 2008 a las 7:11 pm
Un resumen muy bien elaborado. En verdad, una noche-madrugada-día que dejó varias aristas y varias conexiones abiertas y fluyentes. Que dure, pues.
Saludos desde esta parte del planeta.
Mayo 12, 2008 a las 1:14 am
Saludos,
Gracias por el comentario. Espero que lo de twitter en ese plano dure lo suficiente para ser recordado después. La experiencia lo vale, no?
Desde Tijuana la killer.