Septiembre 12, 2008...7:57 pm

YA NO QUIERO SER MEXICANO

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Second day

1. Entré internet (para checar el mail, twitter, fb, ms y etc). Obvio, se va la mañana.
2. A eso de la 1pm, siguiendo las instrucciones de HZ camino hasta Conaculta para visitar a Mónica Nepote (resultaron más cuadras de las que me había dicho, pero no me perdí). Después de una breve charla con Mónica, salí con la intención de subirme a un camión que me dejara justo enfrente del Zócalo pero por más que esperé no paso ninguno así que mejor tomé un taxi y llegué en menos de 15 minutos a la esquina del CCE (el punto de reunión con mi amiga HZ).
3. Comemos en una fonda en el centro. Esta no es una pregunta retórica, ¿por qué a todo tipo de comida le ponen cebolla? Deje la mitad de la torta (ni modo, contra el asco nada se puede hacer). Pero no todo fue malo, Sidral de manzana I love you.
4. Como faltaba una media hora para mi siguiente presentación caímos a un Café de turcos (o eran de árabes? I don´t know). Ahí intento hacer un guión mientras platicamos de algunas cosas interesantes y otras, las más, intrascendentes. Nos reímos mucho, por cierto

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5. Llegamos temprano a Donceles 66. Platiqué con un belga -amigo de Mauricio Bares- acerca de la situación en Cancún (peor, según me contó, que la que reflejan de forma amarillista los diarios from Tijuana). Luego saludé a un bonche de gente, entre la que conozco de otras visitas  y alguna otra que no como Rogelio Garza (autor de Las bicicletas y sus dueños). 

6. La presentación del libro no fue tal,  más bien fue una charla acerca de la mexicanidad y como la vivíamos o la sobrevivíamos desde TJ, Chihuahua y el DF. Fue por ronda, me tocó iniciar -con lo que me gusta eso, eh!-, luego a Daniel Espartaco y cerraba la tanda Mr Mauricio Bares (el autor, je je). Pensé que iba a ser más polémico el asunto pero, hasta eso, todo muy bien dicho y centrado en el tema. 

7. Me quedé un rato a platicar con Adriana y su novio (una chica que conocí a través de my friend Carlos Mtz Rentería).  Como iban a ensayar unos teatreros y después de que me callaran no de muy buena manera los amigos de los teatreros, pusimos en marcha el plan B. Directo -sin escalas- al Tarragona de la colonia Roma.

8. Fue chistoso ir en el auto de HZ y una par de amigas suya haciendo bromas al pasar por la Doctores (”escucho el sonido de 3 llantas…”, “Yo no sabía que tu carro era descapotable…” y etc.)  Humor ante el peligro.

9. El party en Tarragona (muchos amigos). Desde el Puma Morcillo a la gran Ira Franco, de JM Servín & Jenny al entrañable Pepe Uzquiza, de CMR con todo y gorrito cubano a un infatigable Rendón. Las chelas que bebí y los tacos que me comí corrieron a cargo de my friends. 

Las pláticas eran de lo más diversas (del asunto Tijuana que no me deja en paz a otras cuestiones que incluían viajes, conciertos, proyectos, libros y etc). Lo mejor de la noche fue escuchar cuando me dijeron que mi Lejos del Noise era con el I ching posmoderno: podías abrirlo en cualquier página y siempre te daba la respusta correcta.  Yo sé que eso -ni Buda lo quiera- es cierto pero como elogio está buten cool.

Ira me comentó que Alberto Chimal estaba celebrando su cumpleaños en el Covadonga y que estaba BEF y más gente conocida y que yo quería conocer. Lamentablemene creo que cuando decidimos ir ya no estaban (ni modo, nos quedamos entonces en el Tarragona). 

10. Cuando nos cerraron el bar, nos pasamos al Mellizo. Full a tope, ya no bebí nada. Ahí platiqué con un amigo de Pepe Uzquiza que quiere hacer la Baja en moto. El Mellizo me gusta pero no así, con tanta gente. A eso de las 3 pasadas decidimos ir al Mestizo pero aquello fue de entrada por salida (la gente no había podido entrar al Mellizo estaba ahí).  Repleto, lleno de humo y con luces tenues. Corrimos hacia la salida. 

11. Ya en el depa, HZ me dijo  que mis amigos defeños me quieren mucho. Lo sé, por eso vengo a esta ciudad tan seguido.

1 comentario

  • E insisto con la posibilidad del podcast.

    Qué travesías. Son como marathones literarias y después llega la adrenalina musical.
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    Cebollas, deux, lo q yo hago es sacarlas, que sazonen, pero q no queden sus señales físicas. Carajo, pobres cebollas. Bueno, ya.


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